domingo, 14 de febrero de 2016

Estoy de Izquierdas, Derechas y Centros hasta las mitocondrias.

 ¿Pero es que nadie se da cuenta de que son palabras vanas? ¿De verdad que nadie lo ve? Por favor, si alguien, en algún lugar de este destartalado país, está ligeramente de acuerdo conmigo, que lo diga… que lo diga de una vez; que diga, como digo yo que son palabras que no encierran nada o casi nada, que sirven solo de parapeto, de escudo o disfraz a seres humanos que, tarde o temprano, los apartarán para dejar ver lo que de verdad importa, lo que hay debajo: su eficacia, su honradez, su valía o… la falta de ellas, porque, a las claras, al que más y al que menos le dan lo mismo una sigla que otra mientras lo que haya ahí sea ético, honrado, eficaz y válido.
¡Basta ya de pantomimas!

miércoles, 27 de enero de 2016

La gran apuesta (2015) Mejor en Documanía ¿no?



     ¿Seguro que he visto lo mismo que ellos?. No puede ser que los sesudos críticos de convención sean unánimes en sus parabienes y a mí no me haya parecido siquiera una película. En serio, ¿No os da tufo a documental historiado? ¿A esos que cuentan el derrumbe del imperio romano mezclando arqueólogos con extras a "tutiplén? Seguramente estaré equivocado, pero, sinceramente, solo puedo opinar de lo que veo y lo que he tenido ante mí es un aceptable documental; para nada una película... así que no puedo opina como si lo fuera.

martes, 26 de enero de 2016

La juventud (2015) Probablemente indigesta



 Si algo tienen las delicatessen es que no suelen sentar bien a todo el mundo... Pues para muestra, un botón.
Como siempre, vas al cine "pelín" condicionado: Película italiana, sin referencias, sin que te hayan frito a publicidad sobre ella, un director poco conocido -...más bien nada-, pero con un elenco de categoría... ¡Aquí se cuece algo raro! ¡Pues vamos allá!

viernes, 22 de enero de 2016

The Walk -El desafío- (2015) El señor Zemeckis va con segundas




     ¡Pues anda que no se le nota! A mister Zemeckis le importa un bledo el equilibrista y lo ha utilizado como escusa para soltar un mensaje de moralina recordatoria sobre el 11-S. Independientemente de ello, no esta mal. Todos sabemos lo bien que narra este hombre -para muestra tiene un montón de botones-, y en "The Walk" vuelve a mostrárnoslo con una historia contada en forma ágil, amena y con ritmo, sin lugar al aburrimiento; montada a lomos de unos personajes de una inocencia impostada; personajes que si no supiéramos lo que sabemos, parecerían sacados de un cómic. Mención merecen algunas imágenes de una originalidad y belleza notables que, junto a la música de Alan Silvestri, ayudan a formar un todo equilibrado y efectivo. Concretando; nada de obra maestra, siquiera la situaría un escalón más abajo, pero que -en mi opinión- presenta una factura cómodamente intachable.


Luis F. de Castro

La increíble soledad del que no sabe explicarse.



            Si ves que mira a los que polemizan acaloradamente y, si acaso, balbucea, y cuando consigue la palabra trastoca el devenir de lo que un día alguien dijo que debía hacerse con el lenguaje; si compruebas que a medida que acaba con cada frase, como que se enfada consigo mismo y la siguiente empeora la anterior; si se justifica a cada momento, si acude a razones del más allá o acá para que le entendáis, si entra pero no sale del tirabuzón en el que sólo él se introdujo, estáis ante uno de esos que piensa más rápido de lo que consigue explicarse; uno de esos de los que cuando quiere retomar el hilo, este se le complicó tanto que mejor le valdría comprarse el jersey ya hecho.

miércoles, 20 de enero de 2016

Palmeras en la nieve (2015) Con media hora hubiera sido suficiente.



     Dice mi mujer que no me ha gustado porque es romántica, y digo yo que se equivoca. Para gustos, los colores que decía aquel, pero si el café con leche no tiene ni café ni leche… pues ya sabes, podrá ser de todo menos café con leche, y es que “Palmeras en la nieve” tiene muchas cosas, pero lo que no tiene es pies y cabeza. Cuando -por fin- termina la película, salta el debate: Que si aquella era la hermana de esta, que si el bantú era primo del masai… que si la abuela fuma… y pienso yo: ciento sesenta y tres minutos para no tener claro quien es quien es demasiado ¿no?

martes, 19 de enero de 2016

Macbeth (2015) El corazón de la cebolla



     Estaría por asegurar que si Seakespeare viviera hoy, aquí, entre nosotros, no se comía un "colín", pero la perspectiva del tiempo le ha dado su inmenso caché.
     ¡Qué tío! 
     Por de pronto, tenía que ser poseedor de enormes cantidades de tiempo libre; eso, sumado a las pocas distracciones que  deberían acosarle, nos lleva -por lógica secuencia- a suponerle un "tarumba" con la cabeza a "pájaros", y todo ello, no por lo que pensaba, sino por como hacía lo que hacía. Hoy día, por regla general, somos más superfluos, más superficiales, más de leche desnatada en contraposición a los densos calostros mentales de nuestro ínclito dramaturgo.