miércoles, 12 de febrero de 2014

Nebraska (Otra minicrítica)

      


      Desde el primer segundo y hasta el último, cuenta tras cuenta, se van enhebrando en el cordel. 
     Son bolitas de colores; ni muy vivos, ni brillantes, más bien discretos y algo simplones que van cayendo una sobre otra dando significado a un paisaje humano desmedido por lo burdo. 
      Payne nos cuenta una complicada historia con palabras aparentemente ingenuas y elementales, desnudando con parsimonia y tranquila tozudez los defectos de una sociedad envejecida, cruel y acartonada. El resultado es una película espléndida, llena de matices y escandalosos silencios; cargada de espesos mensajes que cuesta asimilar y que dejan un sorprendente regusto.

No hay comentarios:

Publicar un comentario