viernes, 4 de julio de 2014

El futuro, ese cabroncete.




No somos casi nada.
Algunos –incautos e inocentes ellos- piensan que son autores de sus vidas… ¡Ja! –les digo- Eso será con el permiso del azar, la suerte o el médico de cabecera. Cierto es que si te comportas como un patán, terminas como un patán, pero también lo es que si lo haces como un señor/a, existen seria posibilidades de terminar como otro patán. La más ligera brizna de viento puede cambiar el devenir de cualquiera de nosotros sin que nuestra actitud tenga mucho qué decir.

Así es que pensemos en el futuro lo justo; ni más ni menos que lo justo, que llega pronto, nos pilla desprevenidos y hace de nosotros lo que le viene en gana.

No hay comentarios:

Publicar un comentario