domingo, 21 de julio de 2013

Crónicas ganimedianas -003- AGFO se arrepiente un poco.



Ganímedes, 24 de mayo de 2.808

     AGFO espera sentado ante la mesa de su encargado. El duro susiento le incomoda y no deja de moverse; y es que la compañía está dispuesta a dar por el culo en todas las circunstancias, y el susiento es una manera más. Está claro que el asunto del menvisor va a traer cola, pero nuestro ciudadano ya está curtido en estas lides: de hecho, el estar aquí, en Ganímedes, en la mina de hielo de EXAM S.G., no deja de ser un castigo por ser un tipo problemático. Lo cierto y verdad es que es cierto y verdad. AGFO se pasa la vida intentado comprender, y eso está mal visto: Intentando comprender por qué le han mandado a esta luna de mierda, por qué su sueldo tiene que gastarlo obligatoriamente en los estonomatos de la compañía, por qué no le asignan ya una binaria, y así, una cosa detrás de otra, ha llevado a que, por mucho que se esmeren en las clonificaciones, su humor no mejore.


     La puerta se abre con un suspiro, y tras ella aparece CLON. Para AGFO, resulta un tipo realmente asqueroso. Bajito, regordete y eternamente sonriente; se gusta tanto que cuando se hace la manicura, guarda la uñas para comérselas más tarde. Parsimoniosamente, toma asiento tras la tabla. Sin mirarle a la cara y con aparente atención repasa los documientos que se muestran ante su vista.
     -Bien, bien, bien... ¡Otra vez aquí! ¿No? A ver que dicen estos documientos... -El jefecillo se explaya artificiosamente. No necesita leer nada para enterarse del problema, pero hace uso de ese tiempo para remarcar la incertidumbre que habita en nuestro hombre. Ambos son viejos conocidos de cuando estaban en la Tierra, pero, al igual que a AGFFO lo trasladaron por comportamiento inadecuado, al asqueroso lo hicieron por inutilidad manifiesta. -Bueno, bueno... Estoy realmente preocupado. ¿Qué crees que debo hacer contigo?¿Eh?. -Evidentemente, al jefecillo le importa un pimiento, por lo que AGFFO se apresura.
     -¡Fácil! Cambiarme el menvisor, devolverme los doblos que pagué por el partido y dejarme en paz. ¿Te parece? -Mientras esto dice, AGFO mira a CLON desafiante, y este, desorbita esos ojos de anfibio que ninguna clonificación ha conseguido eliminarle.
     -Pero, pero... ¡vaya lenguaje! -sigue sonriendo- Sabe usted que no se debe hablar así...
     -¡Pues si supieras lo que pienso, se te descolocaban los memoquantos! -Le suelta nuestro ciudadano sin dejarle acabar.
     -¡Bien! Tengo ordenes de la compañía, en las que se me dice que, si no accede a retirar la reclamación vocal, le traslade a superficie... ¡Claro está!, con la consecuente reducción de sueldo y prestaciones y que, además, se le descuenten los desperfectos que ocasionó ayer en el estonomato del nivel 2... ¿Está usted dispuesto a ello? -El jefecillo -ahora sí-, le mira abierta e inquisitivamente. Manteniendo una expresión que a AGFO le parece de plástico y en la que vislumbra una verdadera intención de joderlo  -De retirarla -continúa CLON-, la compañía, espléndidamente, accede a que sólo desembolse los desperfectos y una pequeña tasa por gastos de administración.
     -¡Por Dios, que ganas tengo de que nos lleve por delante un agujero negro! -Dice AGFO entre dientes-
     -Perdone, no le he entendido... -CLON, se pone la mano abierta tras la oreja intentado dar a entender que no es eso lo que quiere escuchar.
     -Digo que de tan inmensa generosidad me alegro. -Se escabulle AGFO con indignidad-
    -¡Perfecto! ¿Ve como con buena voluntad todo se arregla? ¡Ala! Firme aquí y todo resuelto. -CLON, el jefecillo, gira el documiento que se muestra en la tabla y con uno de sus rechonchos dedos, apunta a un lugar en blanco entre mucha morralla. Nuestro revoltoso ciudadano se atusa nervioso el bigote una veinte veces antes de rubricar con una frustrada visual. ¡Otra puta vez me la han pegado estos cabrones! -piensa- ¡Pero por mis gónadas que esto no va a quedar así...
                                                                         (continuará...)


                                                                                                                 Aldade.

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