Dice
mi mujer que no me ha gustado porque es romántica, y digo yo que se
equivoca. Para gustos, los colores que decía aquel, pero si el café
con leche no tiene ni café ni leche… pues ya sabes, podrá ser de
todo menos café con leche, y es que “Palmeras en la nieve” tiene
muchas cosas, pero lo que no tiene es pies y
cabeza.
Cuando -por fin- termina la película, salta el debate: Que si
aquella era la hermana de esta, que si el bantú era primo del masai…
que si la abuela fuma… y pienso yo: ciento sesenta y tres minutos
para no tener claro quien es quien es demasiado ¿no?
