Ganímedes,
10 de junio de 2.808
-Ande,
arréglese un poco y vuelva a casa cuanto antes; que su binaria no le
eche en falta. -AGFO está tendido boca arriba en una tabla. La luz
difusa deslumbra el único ojo que se permite abrir -el otro lo
supone de vacaciones en Plutón-, y el resto de su malhadado cuerpo,
produce dolores a un ritmo que no puede seguir. FIGA, la inspectora,
le examina el ojo desgraciado tan de cerca que sus abundantes pechos
le rozan el brazo izquierdo y AGFO, cuando tiene conciencia de lo que
está pasando, hace por quedarse quieto y parecer muerto. Detrás de
la polizota, ANTO mira expectante, ora a AGFO, ora al trasero de la
mujer y reza por que aquella escena dure lo más posible. Su gozo en
un pozo; con un chasquido de lengua, FIGA se incorpora dando por
terminada la sesión. -No quiero que esto trascienda. Los golpes no
son nada y sanarán solos, sin ayuda de nadie; por lo que váyase a
casa y dígale a GODA que se calló al bajarse de la espaciera: le
creerá.- ANTO asiente como si estuviera hablando con él al tiempo
que AGFO, con ademanes de estar pariendo, consigue incorporarse.

