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lunes, 1 de septiembre de 2014

Once años

http://desdelfondodelalma.blogspot.com.es/2013/02/traigo-un-brote-de-esperanza.html


Son aire puro tus lágrimas.
Esencia,
fragancia de sentimiento
las que corren, prestas.
Paciencia.
Regando, mejilla abajo
el frondoso huerto de tus pocos años.

Quiere el viento en poco secar
lo que diluvio había sido.
Llanto del cielo caído
aflorando sonrisas de par en par.

Siento entre pecho y espalda tu alegría.
Tus saltos.
Tus gozos.
Tus correrías.
Ese mechón de pelo que suelto ondea.
Esa mirada resuelta de impetuoso brío.
Todo al bies de lo helado y frío.
La palidez que orgullosa enseñoreas.

Tus miedos; tierra mía.
Tus risas; mi credo
¿Qué más quieres? Mi cielo.
¿Mi vida…?
Esa es tuya. 

                                   Luis de Castro

jueves, 14 de agosto de 2014

El gentío

http://www.3viajes.com/fotos-de-san-fermin-2009/san_fermin2009_2/



Ingrávidas líneas que se cruzan.
Sones inconexos en el aire.
Tonos de infausta melodía.
Gritos y siseos.
Rabiosa canción asfixiada
sobre la caliente partitura de asfalto.

Es la mueca la que manda.
Es el gruñido que comunica
que no eres más que un grumo en el torrente.

Ciega la inmisericorde luz del mundo
que no hace más que ocultar el gris.
Gris pasado, presente y porvenir.
Monótono batiburrillo de individuos
en el que sólo el silencio tiene significado.

Es cierto que todos somos mundos en el caos.
Que todos los mundos son uno
y ese mundo está completamente vacío.
Solo.
Ausente.
Triste y lastimoso enjambre de infelices,
entre los cuales, tanto el calor como el color,
murieron con la inocencia de Lucifer.

Trabajamos,
escupimos,
amamos y morimos...
Todo sin saber, realmente, porqué.
¿Es la muerte el motivo de la vida?
¿Es la vida la razón de la muerte?
¿Somos mínimos efectos de causas imponentes?
 ¿Somos?



 Luis F. de Castro

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Versos 008

Permitidme, ciudadanos. Otra vez me he puesto ñoño... y es que vuestro Rey no tiene remedio.


Sentir el tiempo.
Gozar deprisa.
Viviendo.
Rozar el borde.
Burlar al mundo.
Muriendo.
Beber tu sangre.
Mirar al cielo.
Rezando.
Caer del guindo.
Llorar sentado
Penando.
Por ser poco.
Por ser nada
Gritando.
Y ser el eco la única respuesta.
Y sentir como única caricia

la del viento.

                                                    Luis F. de Castro.

martes, 13 de agosto de 2013

Ansiedad

Por un agujero en el estómago se escapa.
Sí, se escapa.
Se escapa arrastrando llantos y miserias;
salamandras, ortigas, babosas y culebras;
bebedizos, ponzoñas, pus y excremento;
bilis, hieles, pócimas y malos emplastes.
Dejando la muerte para otro momento.
Sin más.
Sin aliento.
Con el hálito justo para llegar a la salida,
con una pizca de pureza en el alma,
pero sin lustre,
pero con calma,
pero sin vida.
Y un pesaroso lastre de vejez en la ilusión.
Sin más
Sin corazón.
Cananas de pena cargo en bandolera.
Humedezco de lágrimas los ojos.
Pero de mi ornato,
hago despojos.
Y sin más:

los reparto.

                                                           Aldade

domingo, 4 de agosto de 2013

Versos 001

Conciudadanos; permitidme este dispendio de locura. 
La verdad sea dicha: entre tanta ocupación real, de vez en cuando algo menos pragmático sienta bien. Este poema lo dedico a aquellos que no tiene otra cosa que hacer que leerlo, y versa sobre lo que quieras que verse... así de magnánimo me encuentro hoy.



Escoger el lejano futuro
sin matar el anhelo
del desconocido devenir,
de lo incierto, por oscuro.
Quitando de los ojos el velo,
descubriendo el sinvivir.

Que por querer, no quiero.

Salga el sol por donde salga;
ventee, llueva o truene.
Sangre helada por las venas.
Más valgo yo que valga;
sin saber lo que me conviene.
Más me rompan las penas.

Que por querer, no quiero.

Maldito, cien veces maldito
el jugador de lesa ventaja,
que guiado por ambición,
verdades de puro granito
regale al que mal encaja
caricias de seda y algodón.


Que por querer, no quiero.

                                                   Aldade


sábado, 20 de julio de 2013

Versos 005

Queridos Colocotrocos. Mirad que me he puesto ñoño; y es que vuestro Rey también tiene derecho... ¿O no?
                                                              

                                               ONCE años


Son aire puro tus lágrimas.
Esencia,
fragancia de sentimiento,
las que corren, prestas.
Paciencia.
Regando, mejilla abajo
el frondoso huerto de tus pocos años.

Quiere el viento en poco secar
lo que diluvio había sido.
Llanto del cielo caído
aflorando sonrisas de par en par.

Siento entre pecho y espalda tu alegría.
Tus saltos.
Tus gozos.
Tus correrías.
Ese mechón de pelo que suelto ondea.
Esa mirada resuelta de impetuoso brío.
Todo al bies de lo helado y frío.
La palidez que orgullosa enseñoreas.

Tus miedos; tierra mía.
Tus risas; mi credo
¿Qué más quieres? Mi cielo.
¿Mi vida?...

Esa es tuya. 

                                                     Aldade