Hubo un tiempo en el que la actitud de alguna persona cercana llamó
mi atención. Acciones como tirar, romper, destruir, etc significaban
para ella hechos trascendentes, eran acciones cuya importancia
superaban -algunas veces en mucho- el valor del objeto tirado, roto o
destruido; eran situaciones en las que, al menos eso parecía, debían
tomar partido opiniones más fundadas que las meramente ocasionales.
Eso de arrojar a la basura un palo podría ser tomado como una
irresponsabilidad si antes no pasaba por el período de descanso en
la caseta, el turno de apilado en el cobertizo y el duro casting de
reutilización. Poco a poco se fue aclarando la razón de este
comportamiento. Eran tiempos de recursos limitados, de escasez -si no
de penuria- y el hecho de hacer desaparecer algo que costó tanto
conseguir, significaba una flagrante inmoralidad.
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viernes, 5 de junio de 2015
miércoles, 3 de junio de 2015
Hasta aquí hemos llegado
http://actualidad.rt.com/economia/view/83258-economia-ecologia-efectivas-traer-fin-mundo-mayas
Día tras día, año tras año, nos desayunamos
con esas estadísticas que
todo lo analizan; esas que escudriñan matemáticamente nuestro
devenir y que usan los eruditos para gestionar nuestra vida. Día
tras día, año tras año, nos tenemos que entristecer por decreto si
esas estadísticas no son las que ellos esperan y alegrarnos si sí.
Dice el ideario económico -y hay que creerlo a pies juntillas- que
si esas encíclicas económicas nos muestran
una economía en crecimiento, la cosa va bien… y digo yo ¿es eso
cierto? ¿Hay que creerlo?
Os acordáis de aquel
dicho, refrán o chascarrillo que planteaba eso de “¡Virgencita!
Que me quede como estaba… “ ¡Pues eso!
martes, 2 de junio de 2015
Elogio de la intrascendencia
http://www.vertele.com/noticias/los-espanoles-somos-los-lideres-mundiales-en-telebasura/
Entre el principio y el fin trotamos en manada; queramos o no.
Viajamos en el interior de una amalgama en la que sólo distinguimos
individuos si nos acercamos lo bastante. Si no es así, si nos vemos
desde un distante otero, no somos otra cosa distinta a ese rebaño de
ñus que tarde tras tarde atraviesa el Okavango mientras sesteamos en
el sofá. Desde ahí, solo vemos una masa infusa con la que -ni en
nuestras peores pesadillas, nos identificaríamos; porque nosotros
somos algo más... a que sí; porque yo tengo importantes motivos
para hacer lo que hago y los demás… ¡quién sabe!
lunes, 29 de septiembre de 2014
Crea un líder y échate a dormir.
Es encomiable la lucha
de muchos pueblos por la ley, la democracia y la libertad; cómo se baten por
encumbrar ideas que, visto lo visto, son ya más tópicas que reales; cómo
derriban una barrera sólo para comprobar que se ha creado otra nueva ante
ellos; es admirable. Y es que, entre esas barreras que se encuentran por el
camino, creo que las más importantes son la falta de cultura y la demagogia.
¿Cómo es posible que miles y miles de ciudadanos -la mayoría honrados y
laboriosos- se unan a tesis dictatoriales en contra de otros -tan honrados y
laborioso como los primeros- enarbolando armas y banderas de manera violenta y
radical? ¿Cómo es que la humanidad no aprende de sus errores? Y lo más curioso
es que, en la mayoría de los casos, buscan
exactamente mismo.
Luis F. de Castro.
domingo, 20 de julio de 2014
Bicho malo nunca muere
¿Quieres saber cuantos años darás la coña en este mundo? Pues haz este test. Lo he transcrito de uno de los blogs que sigo y tiene visos de no ser uno de esos de revista dominical.
Ya me contaréis.
El Test
Empieza con la cifra 76 años.
- -Si tu edad actual está entre 30 y 50 años, suma 2. Si está entre 50 y 70, suma 4.
- -Si eres mujer, suma 4.
- -Si eres hombre, resta 3.
- -Si vives en una ciudad de más de 2 millones de habitantes, resta 2. Si vives en una población de menos de 10.000 habitantes, suma 2.
- -Si alguno de tus hermanos padeció diabetes en la infancia o antes de los 50 años, cáncer o enfermedad cardiaca, resta 3.
- -Si tu padre o madre fallecieron antes de los 50 años por enfermedad cardiaca o derrame cerebral, resta 4.
- -Si uno de tus abuelos vivió hasta los 85 años, suma 2. O si tus cuatro abuelos llegaron hasta los 80 años, suma 6.
- -Si tus ingresos anuales son iguales o superiores a 50.000 euros, resta 2.
- -Si eres graduado escolar, suma 1.
- -Si tienes estudios superiores, suma 2.
- -Si vives en pareja, suma 5. Si vives solo, resta 3.
- -Por cada 10 años que hayas vivido solo después de los 25 años, resta 3.
- -Si tu trabajo es sedentario, resta 3. Si requiere esfuerzo físico, suma 3.
- -Si has cumplido 65 años y no te has jubilado, suma 3.
- -Si haces ejercicio intenso 30 minutos, 5 veces a la semana, suma 4. Si lo haces 2 o tres veces a la semana, suma 2.
- -Si duermes 10 o más horas diarias, resta 4.
- -Si tu personalidad es tranquila y sosegada, suma 3. Si es tensa y nerviosa, resta 3.
- -Si te consideras feliz, suma 1. Si te considera desgraciado, resta 2.
- -Si durante el último año te han puesto una multa de tráfico por exceso de velocidad, resta 1.
- -Si bebes más de dos copas de licor al día, resta 1.
- -Si fumas más de 40 cigarrillos al día, resta 8. Entre 20 y 40, resta 6. Entre 10 y 20, resta 3.
- -Si tienes sobrepeso de más de 22 kg sobre tu peso ideal, resta 8. Si tu sobrepeso está entre 13 y 22 kg, resta 4. Entre 5 y 13, resta 2.
- -Si tienes más de 40 años y anualmente te haces una revisión médica (ginecológica si eres mujer), suma 2.
El cálculo total son los años que vivirás (si falla, no hay libro de reclamaciones).
jueves, 17 de julio de 2014
El tumor
Queridos colocotrocos; No sé si pensaréis como yo, pero que la sociedad en la que vivimos siente aversión a las ideas nuevas, es para mí un hecho. Todo lo que vaya en la dirección de revolver tópicos y sacar a la masa de su zona de confort, da grima. No estoy hablando de un nuevo smartphone o de una ventajosa cuenta vivienda, sino de ideas que afecten al ideario político/religioso/económico que nos organiza. Tocar eso es como "mentar a la bicha"
Intentaba
transmitir seguridad, pero en su interior, todo eran incertidumbres. Sabía de
sobras que hay cosas que no están en los libros, cosas nimias en apariencia y
vitales en verdad y que, de no ser tenidas en cuenta, llevarán el resultado al
ignoto territorio del azar.
El tumor se había
extendido imparable y pedía a gritos la intervención liberadora. La carne se
pudría vertiginosamente y la vida de su dueño pendía de su decisión.
Por fin, resuelto,
enarboló el bisturí y entre las sombras de la anestesia atacó la raíz del mal.
Cercenó sin mesura, cortó, escindió todo
lo que parecía anormal y insano y al cabo concluyó que con ello, el problema estaría
resuelto.
Al poco, comprobó
cuan equivocado estaba. La fiebre no remitía, el dolor continuaba presente y su
establecido conocimiento sufrió un rapapolvo más, uno más de tantos.
Pero el paciente, contra
todo pronostico, no terminaba por morir. Tal parecía soportar los rigores del
tumor que ya era más él que él mismo.
Y nuestro cirujano,
transido de contradicciones, notó cruzar su pensamiento por una idea
perturbadora: ¿No será una evolución y no una enfermedad? ¿No será esa masa,
aparentemente informe y agresiva, un nuevo renacer vivificado?
… y dejó pasar el
tiempo observando lo suficiente como para comprobar lo cierto de sus
suposición. Nuevos cuerpo y alma surgieron de las profundidades del dolor, mas
serena y sabia y nuestro hombre concluyó que éramos los culpables de frenar una
evolución imparable y necesaria.
Más nada pudo hacer
para transmitir su descubrimiento que, por revolucionario y absurdo se denigró
hasta hacerlo desaparecer.
Y el mundo siguió extirpando
tumores con la más tranquila de las conciencias
Luis de Castro
miércoles, 16 de julio de 2014
Pepito el dubitativo
Dibujo de Gianni Peg
Ya desde niño, a Pepito le podía la responsabilidad; cualquier decisión, por nimia que fuera, le pesaba cual losa de granito y víctima de este sentimiento, las decisiones que de él dependían se acumulaban a su alrededor como moscas sobre la mierda y aquellas que no admitían dilación se resolvían por suertes de azar.
Lo que empezó como pecado venial, devino en mortal de necesidad, hasta el punto que Pepito, que a pesar de su patológica e irracional indecisión, de tonto no tenía un pelo, aprendió como desviar su responsabilidad hacia otros, transformando así el pecado en virtud y el problema en ventaja.
No tardó en llegar el punto en que sus únicas decisiones –y ya era algo- se resumían en concretar quien las tomaría por él y, por ende, se arrogaría con las negativas consecuencias de ser equivocada y como, si de acierto se tratara, volver las miradas hacia su persona para hacerse con loas y prebendas..
Pero ete aquí que con su indecisa y preclara inteligencia, diose cuenta de que poco a poco, con el tiempo, su universo se había ido poblando de individuos con la misma pazguata pretensión y que ante esa abundancia de personalidades insignificantes resultaba muy difícil –cada día más- sacar la suya por entre ellos, porque, como si de una irrefrenable y virulenta infección se tratase, el mundo se había convertido en un inmenso pantanal de situaciones por decidir.
Tiempo llegó en que la gente moría antes de tomar una medida y claro, adelantado en esas lides como estaba, Pepito, por fin, tomo la iniciativa y decidió ocupar ese puesto vacante: Se convirtió como por arte de magia en el tipo que todo lo decidía.
A partir de ese momento nadie pudo objetarle nada, porque hasta para hacerle ver sus equivocaciones era necesaria una iniciativa que salvo en él, se había extinguido y que, para colmo, siquiera consideraban necesaria, por lo que Pepito, el dubitativo, dejó de serlo en beneficio irrefutable de todos sus conciudadanos.
Luis de Castro
jueves, 3 de julio de 2014
¿Porqué los hombres son de dar por c… y las mujeres de tocar las p…?
http://www.usarfacebook.com/tag/mujeres/
La evidencia es la madre de la
ciencia, y que machos y hembras somos diferentes, es tan cierto como que Dios
es el primer invento del ser humano. No hay más que echarse un vistazo a uno mismo
y compararse con el individuo de otro sexo que tengas más cercano.
No tengo más remedio que pasarme por el arco del triunfo los tópicos que, como
todos sabemos, son esas maledicencias lazadas al aire para que gente de
intelecto perezoso tengan algo de qué hablar, y me las paso por la sencilla
razón de que se basan en generalidades –la mayoría de las veces- estúpidas: Que las rubias son tontas… y los calvos
no, que los hombres no pueden hacer dos cosas a la vez… y ellas sí… ¡menuda
sarta de jilip…eces.
Todos conocemos “excepciones” a
estas tontadas; tantas que lo normal es lo “excepcional” y sin embargo, reincidimos una y otra vez.
¿Tendremos cura?
Yo creo que no.
Luis de Castro
miércoles, 2 de julio de 2014
Sobre dictadores y líderes.
Son la vanidad, la petulancia y la
altanería atributos básicos del dictador; lo son desde la creencia propia de su
superior capacidad y la necesidad de guiar un rebaño que carece de ella.
En el mejor de los casos y en un principio,
el dictador se deja llevar por un sentido paternalista que indefectiblemente
degenera en jactancia, presunción y engreimiento; circunstancias estas que conllevan a una patológica aversión al
disidente y por ende a su hostigamiento y eliminación.
viernes, 17 de enero de 2014
Corta reflexión sobre la búsqueda de quimeras
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/a/af/Els_segadors.jpg
Es
encomiable la lucha de muchos pueblos en pos de justicia, democracia y
libertad; cómo se baten por encumbrar ideas que, visto lo visto, son ya más
tópicas que reales; ideas que la rotundidad de los hechos, han ido demostrando
como –en el mejor de los casos- quimeras y en el peor, falacias. Es
sorprendente cómo derriban una barrera tras otra para comprobar que, ante
ellos, se ha creado otra nueva que, disfrazada de soñada meta, les distrae –una
vez más-, de la verdadera y única meta: la felicidad. ¿Cómo es posible que millones
de ciudadanos -la mayoría honrados y laboriosos- se unan a tesis dictatoriales
en contra de otros -tan honrados y laborioso como los primeros- enarbolando
armas y banderas de manera violenta y radical?, ¿cómo es que la humanidad no
aprende de sus errores?; ¿cómo que se dispongan a la sombra de líderes
disolutos y embaucadores?
No
tengo respuestas, solo preguntas y –si acaso-, alguna que otra especulación,
pero algo dentro de mi conciencia dice que no vamos por el buen camino.
Luis
F. de Castro
domingo, 17 de noviembre de 2013
El sufragio digestivo
Queridos súbditos: Que tristeza siento al leer estas cartas que me llegan del país vecino. Mi conciencia hierve al contrastar las penas y cuitas que me exponen, con la felicidad que se enseñorea aquí, en Colocotroco. ¿Como se podrá vivir así? Es obligación solidaria con mi querido pueblo, exponer estas cartas para que se tomen en cuenta y la experiencia ajena se admita como fuente en la búsqueda de nuestra felicidad.
Viñeta de ETC noticias
Hoy, retenido en el
diario atasco de la M-40 he caído en cuenta de cierto anuncio radiofónico en el
que una conocida empresa, entre coros y fanfarrias, nos anuncia que la
responsable de nuestro nivel de vida y progreso es la energía y que ella misma,
como “humilde” productora y vendedora de la misma, se merece nuestro más
sincero aplauso. El anuncio era como de mitin post-desastre. Como si se tratara
de uno de esos discursos de película americana cuando el líder se dirige al pueblo
para levantarles la moral después de que un meteorito haya destruido todo el
medio-oeste; de esos que a medida que transcurre la soflama se te va inflando
el pecho y cuando acaba, o expulsas el aire, o explotas. Una pena, vamos… El caso es que, bien mirado, quemamos lo que
no arde, ensuciamos sobre lo sucio, pavimentamos todo lo que haya que
pavimentar, matamos hasta lo que no tiene vida y derrochamos lo que nunca fue nuestro y sin embargo, estas
realidades se nos presentan como delicadezas dignas de zares, como zapatos
hechos a medida. Esta atmósfera hipnotizante se extiende a todos los recovecos
de la sociedad; no puedes escapar de ella, te rodea, te envuelve y te inunda. No
encontramos la ventana por la que sacar la cabeza y respirar. Que esa miríada
de elegidos, tan inteligentes ellos, tan sagaces, tan bien pagados no tengan
otra manera de convencernos, no tiene disculpa ni descargo. Que estos prebostes
tengan que endulzar sus nimias conquistas arrastrando siempre las del
contrincante, ¿No huele a podrido?
Ya no creo en casi nada
ni en casi nadie…
Decía mi abuela “To esos sermones pa
mis cojones”… y decía bien. Cuando perciba sentido común, bondad, lealtad y
rigor en los ojos de esos que dicen querer lo mejor para “el ciudadano”; cuando
compruebe como se indigestan al montar en 400.000 euros de coche pagados por el
contribuyente, cuando mis glándulas excreten correctamente tras una de esas
“ejemplares actuaciones ajustadas a derecho”, cambiaré de actitud; bien
entendido que me consta que ese cambio, a ellos, les trae absolutamente al
fresco.
Sé
que meter a todos en el mismo frasco no es lo correcto, pero a la hora de
repartir papeles en esta sociedad, a mí no se me asignó el de impartir
justicia, sino el de pagar impuestos y cumplir leyes, así es que es lo que hago…
y si no estoy de acuerdo, fíjate tú que no saco el Kalasnikoff y me lío a
repartir plomo… ¿A que no?
Sólo del regusto,
del tufillo, de esa sensación residual que, proveniente del fondo de estómago,
alcanza las papilas gustativas, puedo fiarme… Esas sí que son fiables y, a la
postre, son las que conducirán mis manos a la papeleta que después dará de
comer opíparamente a quienes dirigen mi destino.
Ni los políticos,
ni la prensa, ni la justicia, ni la religión conseguirán convencerme de otra
cosa que no sea que esta democracia en la que nos movemos, no se basa en el responsable
y meditado sufragio popular, sino en el sufragio digestivo.
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