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miércoles, 28 de octubre de 2015
The Martian, el desengaño.
Creo, después de leer la crítica de otros colegas de afición, que hemos visto otra película. Hace tiempo que tengo la sospecha de que la calidad de las historias es inversamente proporcional a la bondad de las herramientas que se ponen en manos de los cineastas angloamericanos.
miércoles, 16 de octubre de 2013
Gravity, un relajado y bello agobio.
Es Gravity una de esas
películas que te obligan a desear descuartizar al memo de las
palomitas o al pánfilo de la bolsa de cheetos. Tiene un “nosequé”,
un “quéseyo” que llama a arrebato y que pasa por encima de su
sencillo argumento como sin tocarlo.
Bellísimas imágenes
-hipnótica alguna de ellas-, pasan una tras otra haciéndote
recordar que aquellas cosas buenas que nos dejaron Kubrick, Scott y
Oshima, entre otros, no son ni serán las últimas en proyectarse en
las solitarias salas de cine. Alfonso Cuarón se lo tenía muy
callado; quien iba a suponer que trabajos tan supeditados a un
marketing salvaje como los anteriores desembocarían en una
producción tan bella en lo estético y tan afinada en lo técnico.
Por otro lado, me gusta
la interpretación de Sandra Bullock. Son escasas las veces que esta
buena actriz destapa el tarro; quizás sea por no estar bien
dirigida, un encasillamiento premeditado o debido a una mala
selección de trabajos, pero cada vez que sale en pantalla, esperas
el chiste fácil o el chascarrillo de turno, pero en esta... “va
dado el que eso espere”.
Ciertamente el doblaje
engaña y tiende a “ensuciar” el trabajo de los actores; pero en
Gravity este extremo se agudiza en razón a que además del aporte
gestual y la dicción, intervienen otros recursos adicionales: se
interpreta con el sonido de la respiración, gritos y susurros, por
lo que existe la posibilidad de que parte del mérito no le
corresponda a ella, sino a su dobladora, y si es así: ¡hurra por
ella!
No sé si esta película
será de esas, pero me da el “tufillo” que pertenece al poco
nutrido grupo de las que aguantan bien el paso del tiempo.
En conclusión: de cine.
Luis F. de Castro.
viernes, 23 de agosto de 2013
Crónicas ganimedianas -015- Perdone que no me levante.
Ganímedes,
10 de junio de 2.808
-Ande,
arréglese un poco y vuelva a casa cuanto antes; que su binaria no le
eche en falta. -AGFO está tendido boca arriba en una tabla. La luz
difusa deslumbra el único ojo que se permite abrir -el otro lo
supone de vacaciones en Plutón-, y el resto de su malhadado cuerpo,
produce dolores a un ritmo que no puede seguir. FIGA, la inspectora,
le examina el ojo desgraciado tan de cerca que sus abundantes pechos
le rozan el brazo izquierdo y AGFO, cuando tiene conciencia de lo que
está pasando, hace por quedarse quieto y parecer muerto. Detrás de
la polizota, ANTO mira expectante, ora a AGFO, ora al trasero de la
mujer y reza por que aquella escena dure lo más posible. Su gozo en
un pozo; con un chasquido de lengua, FIGA se incorpora dando por
terminada la sesión. -No quiero que esto trascienda. Los golpes no
son nada y sanarán solos, sin ayuda de nadie; por lo que váyase a
casa y dígale a GODA que se calló al bajarse de la espaciera: le
creerá.- ANTO asiente como si estuviera hablando con él al tiempo
que AGFO, con ademanes de estar pariendo, consigue incorporarse.
miércoles, 14 de agosto de 2013
Crónicas ganimedianas -013- Tócamela otra vez, Sam.
Ganímedes,
5 de junio de 2.808
Puede
parecer mentira, pero lo que no consigue GODA, lo está logrando el
miedo. Entra dentro de las maravillas de la naturaleza el hecho de
que AGFO siga vivo.
En
un principio, nada más conocer las sospechas de los polizotes y
enfrentarse a la binaria, el terror le cogió las tripas con tal
fuerza que nada que en ellas entrara, permanecía más de unos
minutos; hasta el punto de verse obligado a solicitar los servicios
de la Edad Social: ¡Naaada, esto no es nada! -Le dijo el medisano-
Mientras AGFO, pálido como una enana blanca, pensaba -¡A tí te lo
daba yo, cabrón! Lo cierto es que nada tenía que ver su estado con
ninguna de las supuestas crueldades de la huesuda, sino al estrés.
-¡Hay que tomarse la vida como llega! -le decía el sanador, sin
saber que a cada frase, solo hacía que acojonar más a AGFO.
domingo, 11 de agosto de 2013
Crónicas ganimedianas -011- ¡Quien dijo miedo!
Ganímedes,
2 de junio de 2.808
Como
un reloj, AGFO se personó en las dependencias de los polizotes de
Kara Van Chel. Su jefecillo, el ínclito CLON, no puso demasiadas
objeciones a la licencia en la mina cuando le relató el motivo.
-Espero que tu actitud cambie y deje de darnos problemas... -le dijo-
en cualquier caso, se te descontará del sueldo el tiempo que faltes
al trabajo. -Escarmentado, AGFO calló. Una nueva bronca es lo último
que necesita.
La
polizotería es un edificio deprimente, como todos aquellos donde ir
es obligatorio, y está lleno de plasmones. A primera vista no
aparece ni un humano. -Mal empezamos. -piensa AGFO- al que, como
sabemos ya, este tipo de personal le disgusta enormemente. A
continuación de la sala de recepción se extiende un pasillo que
parece no tener fin; no tiene ningún tipo de abalorio o adorno que
le de algo de vida por lo que, sobre su color verde desvaído,
destaca sobremanera el azul de los plasmones que deambulan por allí
como si en ello les fuera la vida. AGFO espera firme y quieto a que
alguno de los artefactos le atienda. No espera mucho hasta ver como
una mancha de color blanco se le aproxima desde el fondo del infinito
pasillo. Es una joven, alta y estupenda. La larga y lisa melena rubia
se mece al compás que marcan sus caderas y la gorepiel le sienta tan
bien como los mejillones a la paella. Cuando llega a su altura,
comprueba que le supera en altura.
jueves, 8 de agosto de 2013
Crónicas ganimedianas -010- Donde dije digo, digo Diego.
Ganímedes,
1 de junio de 2.808
Sinceramente,
AGFO no cree que nadie se tragara que había ido a por tabaco; poco
le importa en tanto no puedan demostrar lo de su cobarde estampida.
Los polizotes incidieron en que la última lectura del menvisor le
colocaba en el enjambre P-2, pero nuestro individuo lo refutó con la
consabida y cumplidamente reclamada malfunción del aparatejo; de
hecho, esa misma mañana, lo que no había conseguido en días,
cumpliose en minutos y ahora, bajo la piel de su parietal izquierdo
se enseñorea uno japanés de últimísima gama... y gratis.
lunes, 5 de agosto de 2013
Crónicas ganimedianas -009- Una de Rodriguez.
Ganímedes,
29 de mayo de 2.808
Una
hora dando tumbos por la enrarecida atmósfera de Ganímedes da para
muchos gritos de alegría, elucubraciones y arrepentimientos. AGFO,
que en un momento inicial premió con euforia su valentía, ahora
cobraba con temor su arrepentimiento y cuando ya tiene a la vista el
enjambre P-2, está más acongojado que otra cosa. La tontería de su
escapada se iniciaba con que el menvisor delataba su posición a cada
momento, por lo que esconderse en cualquier parte del satélite era
una solemne estupidez, continuaba con que salir así, con lo puesto,
no tenía razón de ser: ¿qué comería, donde viviría? y, por último,
le había dejado gratuitamente a GODA todo lo que tenía, todo
aquello que había conseguido recuperar tras el expolio al que le
sometió su hija GOFA.
viernes, 2 de agosto de 2013
Crónicas ganimedianas -008- ¡Virgencita, que me quede como estaba!
Ganímedes,
28 de mayo de 2.808 (por la noche)
Cinco
minutos después, se presentan los polizotes. CLON comenta algo con
ellos que AGFO no puede escuchar, pero que, a todas luces debe ser
jocoso, porque los dos tipos ríen a mandíbula batiente; incluso
uno de ellos, el más alto, se permite dar una patadita a la campana
provocando que esta bambolee de un lado a otro haciendo parecer a
nuestro hombre un tentetieso. Allí, sentado en cuclillas con el
enfado bullendo en su interior, pasan por su cabezas mil formas de
filetear a los tres hijos de puta. Le miran como si fuera un bicho
raro del unizoo y mientras tanto, hablan, hablan y ríen. Cuando
parece que han tomado una decisión, los uniformados acoplan la
campana a su espaciera y emprenden camino a lo desconocido. Dejan
atrás al jefecillo que le despide agitando su regordeta mano
mientras esgrime una sonrisa en el gesto que no presagia nada bueno.
AGFO se debate en dudas sobre su destino hasta que segundos después,
aparece su enjambre a la vista. ¡DIOR! ¡No, eso no! Un terror
incontenible sacude sus orondas tripas cuando descubre que le llevan
a casa, le llevan a la cueva de su demonio particular. La moral y las
fuerzas de AGFO ya no pueden más. Esta cansado de resistir y sus
grasientos miembros se relajan dejándose caer sobre el fondo de la
campana dispuesto a recibir lo que el destino quiera darle.
GODA
está allí, con esos huesos que la gorepiel nunca podrá ocultar, su
pelucón rosa y una terrorífica mueca que algunos -los que no la
conozcan- podrían definir como una sonrisa. Los polizotes le dicen
algo antes de desactivar la campana. Al hacerlo, AGFO, sacando de su
interior el poco orgullo que le queda, se pone en pié trabajosamente
y se sacude la gorepiel intentando que su aspecto sea lo menos
humillante posible... Ahora, el sonido llega a sus oidos.
-¡Cariño!
¡Por fín en casa! ¡Cuanto te he echado de menos! Dale las gracias
a estos señores que han tenido la deferencia de traerte aquí en vez
de hacerlo a Mantenimiento Radical.-A la vez que dice esto, soba y
resoba descaradamente a uno de los polizotes que por su cara cree
-inocentemente, por supuesto- que le está pasando algo bueno.
-¡Claro
está! -interrumpe el otro polizote- Debe usted agradecer a su
binaria que se haga cargo de la situación. -Mientras esto dice, con
la fusta-laser se da golpecitos en el muslo- Su mala actitud
continuada nos pone en el brete de tomar medidas drásticas, pero su
binaria, de generosidad poco común, accede a responsabilizarse de
sus actos durante el ciclo de confinamiento domiciliario. -¿Comoooo?
-AGFFO, a tenor del gesto de asombro, recibe la noticia del castigo
como si le hubieran extraído un testículo a bocados.
-¿Un ciclo aquí...? ¡con esta!
-¿Un ciclo aquí...? ¡con esta!
-...Y
de gracias. -responde el polizote- ¡Ah! Y si su amable binaria nos
da alguna queja; del Mantenimiento Radical no le salva ni DIOR.
-¡Que
amables son estos señores, ¿verdad, cariño? -GODA le está dando
tal magreo al polizote que este, ciertamente sobrepasado, está
empezando a mostrar interés por escapar de allí. AGFO, con la
dramática noticia, ha perdido cualquier asomo de ese orgullo que
intentó mostrar y se arrodilla ante el polizote agarrándose a sus muslos y suplicando...
-¡No,
no me hagan esto! ¡Deportenme a Europa!, o mejor, a los hornos de
cal de Calixto, pero... ¡por favor, no me dejen con esta! -La escena
es tan denigrante que los polizotes se miran entre ellos y sin
decirse una palabra,llegan a la conclusión de que no cobran para
soportar esto y con cuatro interjecciones y tres sacudidas
desaparecen en su espaciera oficial. AGFFO se derrumba sobre el suelo
gimiendo desconsolado. Instantes después, iza el rostro y comprueba
que GOODA, con los brazos en jarras le observa con tal expresión de
triunfo que nuestro héroe no tiene por más que mearse de miedo.
-¡Pobre!
Lo mal que lo está pasando... -GODA, suavemente, le ayuda a
levantarse- Ahora mismo vas a comer algo y después vamos a
descansar, que el día ha sido muy agitado, ¿no?. AGFO se deja
llevar hasta el susiento y desparrama resignadamente sus grasas
encima. La calva le brilla como cien soles y su mirada se pierde en
la lejanía. Instantes después, la mujer aparece con dos capsulas...
-Toma, amor: una es de arroz con pollo y la otra de langostinos con
ginseng... Que me han dicho que va muy bien para los enamorados...
¡Eh, pillín! -Si alguna vez AGFO se había sentido desgraciado,
fue después de oír esto. Con una desgana tan evidente que a
cualquiera provocaría el vómito, nuestro hombre se introduce las
capsulas en la boca como si fueran de cianuro. Acto seguido y sin que
la digestión sea causa atenuante, GODA le coge del brazo y lo
acompaña a la dormidera; una vez en ella, despliega las dos sumacas
y ayuda a AGFO a recostarse en una de ellas.
-Ahora,
cariño, espérame que voy a ponerme cómoda. No te impacientes,
¿vale?... -Le mira entornando los ojos y pasándose la palma de la
manos por las huesudas caderas como si de la danza más
excitante de Universo se tratara, pero para AGFO, una araña peluda
sería infinitamente más sexy que ella. Acto seguido desaparece de
la dormidera en dirección al sanidario.
Nuestro
hombre, a los escasos segundos de verse sólo, recapacita: Han dejado
su vida a merced de GODA y trasgredir el confinamiento domiciliario
es ya un delito planetario; sería una locura convertirse en un
proscrito... Si sólo es cuestión de sexo. ¡Total! dejarse hacer y
ya está... Como picado por una boacobra, AGFO salta de la sumaca,
extrae su espaciera del bolsillo, la extiende y se escapa raudo y
riendo a carcajadas.
-¡A
la mierda! ¡A la mierda! ¡A la mierda todos! -La espaciera se aleja
del enjambre hundiéndose en la noche ganimediana mientras da tumbos
y hace tirabuzones.
¿Donde irá?: DIOR sabrá donde.
¿Donde irá?: DIOR sabrá donde.
(Continuará...)
Aldade.
miércoles, 31 de julio de 2013
Crónicas ganimedianas -007- Correr es de cobardes.
Ganímedes,
28 de mayo de 2.808 (otra vez por la tarde)
Dos
veces en dos días es todo un récord. A este paso, todas las
campanas antidistubios de Ganímedes le van a conocer. AGFO -que
lleva diez minutos esperando- se retuerce en el incómodo susiento y
mira a su alrededor esperando encontrar algo que le distraiga. CLON
aparece como siempre: baboso y sonriente. Parece haber engordado en
los dos días que le separan de su anterior visita y la gorepiel ni
por asomo consigue disimular las morcillas que le adornan. Nuestro
hombre cae en la cuenta que entre los dos lados de la tabla, hay
carne para surtir una buena temporada a los animales de unizoo.
lunes, 29 de julio de 2013
Crónicas ganimedianas -006- Cuando empeorar es la única posibilidad.
Queridos colocotrocos... y es que nuestro héroe no puede ser más tonto. De mal en peor. Cuando comprenderá que gordo, calvo y malhumorado está el último de la lista para conseguir cualquier cosa.
Ganímedes,
27 de mayo de 2.808
AGFO
no ha pegado ojo en todo el durmiente. A pesar de desvincularse del
menvisor y ponerse el alienante al doble de potencia, saber que se
encuentra bajo el mismo techo que la bruja de GODA, lo ha mantenido
despierto y temeroso. La mujer se empeñó en echar su sumaca pegada
a la de AGFO y -cosas de loca- pretendió sexo de inmediato, pero
nuestro desgraciado protagonista, se dio la vuelta presuroso y quiso
zanjar la requisitoria con un sonoro pedo: no lo consiguió en un
principio, y fueron necesarios varios más para que la mujer dejara
de rozarse contra él.
jueves, 25 de julio de 2013
Crónicas ganimedianas -005- Un poco de memoria, ¡por favor!
Ganímedes,
26 de mayo de 2.808
-¿Sorprendido?
–GODA, que acaba de recacondicionarse el matorral rosa que porta a modo
de cabellera, se coloca en jarras y mostrándole a su nuevo y
espantado binario un carro de dientes a modo de sonrisa, le inquiere.
-¿Qué tal me ves? A que estoy genial. Aunque sea por una vez, estos
de la Edad Social se han portado, ¿a que sí?
miércoles, 24 de julio de 2013
Crónicas ganimedianas -004- AGFO recibe “malas” noticias.
Ganímedes,
26 de mayo de 2.808
AGFO
llega tarde del trabajo. Los capullos de la mina, a pesar de haber
retirado la reclamación vocal, pagar los desperfectos y la tasa, no
han cumplido sus promesas y le están fastidiando bien. Hoy le han
encargado el control de la espaciera que sube el mineral de la
superficie a la órbita de trasferencia y entre el frío que se pasa
abajo, el calor que se pasa arriba y el compañero que le han
asignado, ha sido el acabose. ¡Menudo pazguato! Se llama ANTO y
como le dé otro día como el de hoy, le carboniza la yugular: toda
la jornada cantando el ¡Oh Susana, no llores más por mí!... Ese no
es castigo para humanos.
domingo, 21 de julio de 2013
Crónicas ganimedianas -003- AGFO se arrepiente un poco.
Ganímedes,
24 de mayo de 2.808
AGFO
espera sentado ante la mesa de su encargado. El duro susiento le
incomoda y no deja de moverse; y es que la compañía está dispuesta
a dar por el culo en todas las circunstancias, y el susiento es una
manera más. Está claro que el asunto del menvisor va a traer cola,
pero nuestro ciudadano ya está curtido en estas lides: de hecho, el
estar aquí, en Ganímedes, en la mina de hielo de EXAM S.G., no deja
de ser un castigo por ser un tipo problemático. Lo cierto y verdad
es que es cierto y verdad. AGFO se pasa la vida intentado
comprender, y eso está mal visto: Intentando comprender por qué le
han mandado a esta luna de mierda, por qué su sueldo tiene que
gastarlo obligatoriamente en los estonomatos de la compañía, por
qué no le asignan ya una binaria, y así, una cosa detrás de otra,
ha llevado a que, por mucho que se esmeren en las clonificaciones, su
humor no mejore.
jueves, 18 de julio de 2013
Crónicas ganimedianas -002- AGFO la lia parda
Ganímedes,
23 de mayo de 2.808 (por la tarde)
El
tráfico es abundante a estas horas. Las espacieras pululan sin orden
aparente por entre los apartamentos de Kara Van Chel. AGFO lleva
tanto enfado encima que no le extrañaría que su espaciera se parara
por exceso de peso antes de llegar a su destino. Va molesto pensando
que otra vez -y es la tercera-, le van a comprobar el menvisor... y es
que le toca las pelotas que le manipulen ahí. Eso sí, esta vez se
lo ponen nuevo ¡Vaya si se lo ponen nuevo! -su humor se ensombrece
mientras la espaciera entra en el estonomato con el blups, blups de
siempre-
miércoles, 17 de julio de 2013
Crónicas ganimedianas -001-AGFO se enfada.
Estimados colocotrocos. Aquí os hago partícipes de las andanzas y aventurillas de mi excelso amigo AGFO.
Vive y trabaja en Ganímedes que, como deberíais saber, está muy lejos, y el pobre tiene unos problemas "que pa qué contar". Cierto es que problemas tenemos todos, pero este, vuestro Rey, os puede asegurar que los suyos son especiales.
Como mi mayor pretensión es haceros pensar pensando -que ya va siendo hora- os iré mostrando sus misivas para que meditéis al respecto y, si es posible, os divirtáis.
Ganímedes, 23 de mayo de 2.808
Sobre su asiento en suspensión, AGFO observa
atentamente su menvisor. Lo ha adquirido
recientemente y no consigue ajustarlo con la finura suficiente como para hacer
desaparecer esas ligeras interferencias que, con seguridad y en contra de la
opinión del plasmón que se lo vendió, se
generan en la zona de la nuca. La visión mental es tan perfecta como
siempre en los Sonymen -que buenos son estos japaneses-, pero cuando menos
lo espera, la puñetera vibración le desconcentra, pierde el hilo y, lo que ha
pagado por el cacharro se le hace una inmensidad. Desde el último ajuste de
edad, algo no cuadra a la perfección en
su menspacio, y aunque le juraron que todos los aparatos se adaptan a esos
ligeros desórdenes, no ha resultado verdad y se ha terminado reflejando en el gobierno de todos los utensilios de
manejo mental. Lo que le pasa al menvisor no es nada comparado con los problemas
que tiene con el domo, o la espaciera. Lo cierto es que unos por otros,
ninguna solución tiene.
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