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domingo, 13 de julio de 2014

“No ser nadie”


http://www.taringa.net/posts/imagenes/5314514/Perros-de-la-calle.html

Ir donde le lleve la brisa sin rendir cuentas al tiempo.
Disfrutar el aquí y ahora como si no existiera futuro.
Mirar el bocadillo de sardinas como al amor de tu vida.
Acariciar a un perro sin preocuparte de sus pulgas.
Sentirse bien acompañado de uno mismo.
Canjear odio por trastos viejos en el contenedor de basura.
Sonreír a la puta de la esquina sin que te pase presupuesto.
Ser la persona a la que mejor sienta la ropa vieja.
Saber que las cosas solo pueden ir a mejor.
Soportar alguna paliza sin venir a cuento.
Enseñar los papeles diez veces diarias.
Eso y algunas cosas más…


…Vivir en la calle.

viernes, 17 de enero de 2014

El Puerco (fragmento)



http://www.fotocommunity.es/pc/pc/display/31581041



Si no fuera que el hombre es capaz de causar daño sin motivo, para qué querríamos la conciencia. Tanta maldad gratuita, tanto dolor impregnándolo todo que hasta las piedras parecen llorar. El aire huele a muerte en este páramo inhóspito y su fuerza arrastró el color de la primavera, el canto de los pájaros y el aroma de las flores y sólo dejó sensación de vacío y sanguinolentas manchas por doquier.
Livia aparta de un manotazo uno de los jirones de cinta que el viento ha perdonado. “Policía, no pasar” reza. Traspasa la puerta y se detiene a observar. La penumbra no acierta a aliviarle. No piensa, sólo siente un enorme boquete en el estómago por el que se le está escapando el alma; sus ojos no dan a basto, no son capaces de engullir toda la angustia, el dolor y la desesperación que vivieron los que ya no están allí y ahora siente en sí misma. Asiendo por el respaldo una silla volcada, la incorpora y se deja caer como carne muerta en ella. Pierde la mirada sobre la superficie de la mesa que tiene ante sí y, como si de una ventana abierta a su memoria se tratara, ve interminables campos donde el trigo se pliega al albur de la brisa.
...
                                              


                                               Luis F. de Castro