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martes, 9 de junio de 2015

Requisitos para ser una persona normal, 2015 (Leticia Dolera)



      Esta comedia no me ha gustado; y no me ha gustado porque los gags, -salvo dos- son poco ocurrentes, el diálogo tiene giros que te descolocan sacándote de la historia, los personajes están poco definidos en tanto tienen actitudes fuera de lo que teóricamente se espera de ellos y -sobre todo- porque no me la creo... ¡qué le voy ha hacer! Lo único que alivia mi modesto entender es la frescura de las primeras obras, ese "no sé qué" de la inocencia, ese "aquel" de la virginidad que te hace albergar moderadas dosis de esperanza en el futuro de Leticia Dolera como directora. 
     Otro aparte es el de los títulos de crédito; subvenciones y más subvenciones: Así no vamos a ninguna parte y la mayoría de la industria cinematográfica lo sabe, pero callan para que dure y el que venga detrás que "arree"

martes, 12 de agosto de 2014

Begin Again (Muuuu bonita, pero bueno)

     

     Mira tú que no está mal la cosa. Desde un comienzo agradable al oído y placentero a la vista, pasamos a un nudo y desenlace lleno de esas sensaciones que hacen "tilín". No hablamos de una obra maestra, pero si tenemos en cuenta que uno va al cine a pasar el rato, lo pasas y bastante bien, por cierto. La chica "prota" como que se queda un poquito corta y el cantante tira a lerdo/feo, pero las canciones están bien y -una de esas cosas que se echa de menos en los musicales de hoy en día- traídas a cuento. 
    Como decía, la chica no "llena" la pantalla y no lo digo por lo delgada, que lo es un rato, sino por ese alma que ponen algunas fieras del escenario y que hace que con su sola presencia baste. 
    ...Y el otro "pero" es el actor que hace de cantante o el cantante que hace de actor, que para el caso, lo mismo me da... Es malo, muy malo; ¡vamos! que le falta un hervor. Dice mi amigo Antonio que según alguna encuesta realizada entre mujeres, resulta ser el hombre más sexy del mundo... y yo digo: "Bonitas mías, que Dios os guarde el oído, porque la vista la habéis perdido definitivamente" 
    Por lo demás; hay que verla.

Luis de Castro

martes, 22 de julio de 2014

"Perdona si te llamo amor" Intrascendente como la vida misma

       


     He pensado durante unos segundo si esta película me hubiera gustado de haberla visto hace años; con dieciocho añitos -por ejemplo-, y mira tú que tampoco. Melindrosa hasta límites absurdos, irreal y artificiosa... El director ha obrado el milagro: una película llena de adolescentes y no aparece ni un solo grano... ¡Magnífico!. En ciertos aspectos es una película de culto, que no de cultura, si bien, a su vez, tiene algo de elitista y sofisticada: Hay que tener "algo especial" para tragársela sin mirar el reloj o estremecerse ante tanto merengue caducado.

Luis de Castro.

miércoles, 23 de octubre de 2013

Una cuestión de tiempo... ¡Jó, qué bonito!



    Imagínate que abres el diario de un tipo mediocre, con una vida mediocre y una familia mediocre; le  borras todo lo que pudiera ser malo o desagradable y le añades un puntazo tontorrón. Lo que queda lo salpicas con colonia barata,  lo rellenas de emoticonos sonrientes y corazoncitos, después mandas al perro que te traiga las zapatillas; sí, las de felpa, las calentitas y se eche a tu lado para que te lama los tobillos. Una vez así, lees apoltronado en el sillón de orejas, mientras tu madre pica cebolla a tu lado y escucha el consultorio de Elena Francis... y tu novia, de cuerpo liviano y acaramelada expresión, se acurruca bajo tu axila... ¡Pues eso!
     Y encima se tiran toda la película diciéndote como se hace para ser feliz.
     No penséis mal, pillines; que está muy bien. Este señor Curtis hace películas de libro; de esas en las que encontrar un fallo es difícil, y esta es de esas. Agradable, ligera y, aunque no lo parezca  por lo que acabo de escribir, poco pastelera. Además, te ríes, que según están los tiempos, no está de más.
     Si podéis, verla.

                                            Luis F. de Castro