¡Por
Dios! Pero qué bien hecho. El número de Jene Kelly es la repanocha.
De todos es conocido el perfeccionismo del amigo, pero este le salió
redondo, a pesar de que lo hizo con 39 grados de fiebre y con un traje
que mojado se iba de los diez kilos. Se dice que lo rodaron con
varias cámaras en un solo intento; ¡mentira! Tardaron tres días de
duro trabajo y multitud de tomas como sería de esperar de un montaje
tan dificultoso. Otra de las curiosidades que rodean esta escena es
que la lluvia era de una mezcla de agua y leche… ¡mentira,
también! Se tomo iluminándola en contraluz para hacerla visible.
Con todo, este número musical es de los que quedan grabados en la
memoria de cualquiera al que le guste lo bien hecho y
tenga sangre en las venas. Se pueden pasar por alto que el traje se moje y se seque aleatoriamente, que en el traveling sobre una pose con los brazos en cruz y la cara al cielo, Kelly casi se ahoga y le salen unos gorgoritos propios del apuro o que en una toma general se comprueba que solo llueve encima de nuestro protagonista... ¡Pelillos a la mar!
martes, 9 de junio de 2015
domingo, 7 de junio de 2015
MI MÚSICA EN EL CINE – 1 (Deliverance, 1972, John Boorman)
Dura
película sobre las miserias humanas. De esas que -según los casos-,
se te pueden atragantar. En ella hay un número musical que se me
quedó grabado para los restos; se trata de “Duelo de banjos” y
tiene un halo de frescura y autenticidad que se sale de la compostura
normal de un número de película. No se olvida, seguro.
Desde poco después de estrenada, se extendió un bulo sobre esta escena. Se decía que no estaba preparada y que surgió de manera improvisada en una gasolinera donde el equipo paró a repostar y que Boorman -siguiendo su instinto cinematográfico- capto y montó para que cupiera de forma natural en el metraje de la película. En realidad no consta que el director desmintiera el bulo, pero existen muchas posibilidades de que la escena se rodara específicamente para la película. El tema llegó a ganar un disco de oro que Boorman guardó hasta que le fue robado por Martin Cahill, un delincuente irlandés cuya vida contaría en la película de 1998 The General.
Qué pasaría si...
https://sinalefa2.wordpress.com/2012/07/21/educar-en-valores-la-sinceridad/sinceridad-2/
Cae en mis manos un libro del 78 de un tal Maya Pines, titulado algo
así como “Los manipuladores del cerebro” en el que se relata en
uno de sus capítulos la herramienta utilizada por unos suecos por la
que, mediante la introducción de ciertos tintes fluorescentes en las
sustancias neurotransmisoras, estas se hacen visibles en determinados
momentos.
viernes, 5 de junio de 2015
La evolución tranquila
Hubo un tiempo en el que la actitud de alguna persona cercana llamó
mi atención. Acciones como tirar, romper, destruir, etc significaban
para ella hechos trascendentes, eran acciones cuya importancia
superaban -algunas veces en mucho- el valor del objeto tirado, roto o
destruido; eran situaciones en las que, al menos eso parecía, debían
tomar partido opiniones más fundadas que las meramente ocasionales.
Eso de arrojar a la basura un palo podría ser tomado como una
irresponsabilidad si antes no pasaba por el período de descanso en
la caseta, el turno de apilado en el cobertizo y el duro casting de
reutilización. Poco a poco se fue aclarando la razón de este
comportamiento. Eran tiempos de recursos limitados, de escasez -si no
de penuria- y el hecho de hacer desaparecer algo que costó tanto
conseguir, significaba una flagrante inmoralidad.
jueves, 4 de junio de 2015
Hasta en la sopa
http://lavozpopular.com/pablo-iglesias-felipe-vi-spoiler-juego-de-tronos/
Ayer, tras encender la caja tonta y comprobar que don Pablo Iglesias
sigue allí; perenne, incólume, inasequible al tedio, decidí
comprobar si el mundo cambia después de una semana sin estar al día
de sus ideas. Voy a cerciorarme si mi metabolismo vital puede
prescindir de esa sabia o, tras siete días de abstinencia, este
cuerpo que me sustenta no termina por presentar taras inasumibles.
Quiero constatar si hay vida más allá de ese señor, más allá de
su icónica camisa, su resultona coleta y esa sonrisa proletaria
desplegada constantemente a los cuatro vientos.
Amigos; si después de estos siete días, no
tenéis noticias de mias, sabed que habré sucumbido y que la vida en
este planeta es imposible sin don Pablo Iglesias Turrión.
miércoles, 3 de junio de 2015
Hasta aquí hemos llegado
http://actualidad.rt.com/economia/view/83258-economia-ecologia-efectivas-traer-fin-mundo-mayas
Día tras día, año tras año, nos desayunamos
con esas estadísticas que
todo lo analizan; esas que escudriñan matemáticamente nuestro
devenir y que usan los eruditos para gestionar nuestra vida. Día
tras día, año tras año, nos tenemos que entristecer por decreto si
esas estadísticas no son las que ellos esperan y alegrarnos si sí.
Dice el ideario económico -y hay que creerlo a pies juntillas- que
si esas encíclicas económicas nos muestran
una economía en crecimiento, la cosa va bien… y digo yo ¿es eso
cierto? ¿Hay que creerlo?
Os acordáis de aquel
dicho, refrán o chascarrillo que planteaba eso de “¡Virgencita!
Que me quede como estaba… “ ¡Pues eso!
martes, 2 de junio de 2015
Elogio de la intrascendencia
http://www.vertele.com/noticias/los-espanoles-somos-los-lideres-mundiales-en-telebasura/
Entre el principio y el fin trotamos en manada; queramos o no.
Viajamos en el interior de una amalgama en la que sólo distinguimos
individuos si nos acercamos lo bastante. Si no es así, si nos vemos
desde un distante otero, no somos otra cosa distinta a ese rebaño de
ñus que tarde tras tarde atraviesa el Okavango mientras sesteamos en
el sofá. Desde ahí, solo vemos una masa infusa con la que -ni en
nuestras peores pesadillas, nos identificaríamos; porque nosotros
somos algo más... a que sí; porque yo tengo importantes motivos
para hacer lo que hago y los demás… ¡quién sabe!
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